¿Son las cucarachas peligrosas para la salud? ¿Qué enfermedades transmiten?

Las cucarachas no son vectores de enfermedades, sino ‘transmisores mecánicos’, es decir, transportan los patógenos. Concretamente, pueden portar diversos microorganismos, sobre todo bacterias, que provocan enfermedades como la salmonelosis o la listeriosis, entre otras muchas.

La llegada temprana de las altas temperaturas ha adelantado este año también la aparición de las cucarachas, un insecto que tras pasar la mayor parte del invierno y el otoño recluido aprovecha los cambios climáticos de la primavera para regresar al exterior. No sólo eso, sino que como explicaba en una entrevista a 20minutos el director general de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla) Jorge Galván, las cucarachas podrían estar experimentando cambios producto de la presión evolutiva propiciada por el cambio climático que las hagan inmunes a los insecticidas.

La fobia a las cucarachas puede ser irracional, pero no lo es el querer tenerlas lejos. Y es que resulta poco frecuente, pero son capaces de transmitirnos enfermedades e incluso de provocar alergias.

¿Qué enfermedades pueden transmitir?
Se sabe que las cucarachas pueden transportar en su cuerpo más de 40 tipos de bacterias, además de otros patógenos como hongos, virus, parásitos y protozoos. Algunos de ellos pueden llegar a hacernos enfermar y provocarnos distintas patologías o intoxicaciones. Las más comunes son:

Salmonelosis. Si las cucarachas están en contacto con comida infectada con salmonella, la bacteria que produce la enfermedad, puede depositarlas en utensilios o comida que después ingeriremos nosotros, lo que puede provocar salmonelosis, una enfermedad que se caracteriza por tener los síntomas de una intoxicación alimentaria: vómitos, diarrea, fiebre…

Listeriosis. Esta enfermedad estuvo de actualidad el año pasado debido a la crisis sanitaria que se desencadenó a causa de carne infectada por la bacteria Listeria monocytogenes. Se trasmite a través de comida contaminada y puede producir ser fiebre, dolores musculares y diarrea. En casos más graves, puede provocar en las embarazadas un aborto espontáneo.

Infección por E. coli. Otra infección alimentaria frecuente es la provocada por Escherichia coli (E. coli), una bacteria que se encuentra en el intestino de las personas y que en la mayoría de los casos es inofensiva. En otras puede provocar una intoxicación alimentaria grave.