Por qué se me duermen las manos al dormir: estos pueden ser los motivos

A muchas personas se les duermen las manos por las noches. Conoce aquí cuáles son los motivos de esta afección??.

El entumecimiento en una o ambas manos consiste en la pérdida de la sensibilidad en las manos o los dedos. El entumecimiento en las manos suele estar acompañado de otros cambios, como la sensación de pinchazos, ardor u hormigueo. Puede resultar difícil mover el brazo, la mano o los dedos, o quizás los sientas debilitados.


El entumecimiento puede producirse a lo largo de un solo nervio de una o ambas manos.
El entumecimiento en las manos puede deberse a daño, irritación, o compresión de un nervio o de una rama de un nervio en el brazo y la muñeca.
Las enfermedades que afectan los nervios periféricos, como la diabetes, también causan entumecimiento. Sin embargo, la diabetes suele ocasionar primero entumecimiento en los pies.

Tipos de hormigueos
Los hormigueos se pueden dividir en dos tipos:
Hormigueo episódico: si la sensación de entumecimiento es transitoria.
Hormigueo crónico: si la sensación de que se ha dormido es permanente o recurrente.

¿Cuándo hay que acudir al médico?
Los expertos apuntan a que hay que acudir al médico si el hormigueo en las manos viene acompañado de alguno de estos otros síntomas:
Debilidad muscular.
Movimientos involuntarios de la pierna o del brazo.
Pérdida del control de los esfínteres.
Dificultad para hablar.
Cambios en la visión.

¿Qué causan los hormigueos?
Estas son algunas de las causas de los hormigueos en las manos:
Falta de nutrientes: normalmente por falta de vitaminas del grupo B, la más frecuente es la B12, que se obtiene de carnes de origen animal (ave, vaca, pescado) o lácteos.
Hernia discal: a causa de la comprensión de los nervios.
Artrosis cervical: se comprimen los nervios en su salida desde la médula.


Diabetes: una diabetes mal controlada puede provocar hormigueos o pérdida de sensibilidad.
Migraña.
Síndrome del túnel carpiano.
Ictus o accidentes cerebrovasculares.
Alteraciones en la circulación sanguínea: la mayoría de los problemas circulatorios se pueden prevenir con un estilo de vida saludables (dieta sana y haciendo ejercicio).
Codo de tenista: inflamación o lesión del tendón.
Esclerosis múltiple.

Y añaden a las causas apuntadas anteriormente otras posibles enfermedades, como: espondilosis cervical, síndrome de Guillain-Barré, síndromes paraneoplásicos del sistema nervioso, neuropatía periférica, lesiones de la médula espinal, lesión del plexo braquial, síndrome del túnel cubital, congelación, trastorno por consumo de alcohol, amiloidosis, enfermedad de Raynaud, síndrome de Sjögren, enfermedades infecciosas, enfermedad de Lyme, sífilis, ganglión, vasculitis o efectos secundarios de los medicamentos para quimioterapia o VIH.